
DESDE EL PALCO Foto-Jorge Manrique Grisales-Astauros Por Enrique Calvo “EL CALI” La ciudad de Cali ha desarrollado en treinta años una cultura Afro, originada en gran medida al desplazamiento forzado generado por la violencia en los departamentos vecinos y nuestra Costa Pacífica. Con ello se ha desplegado una nueva forma de vida, la del baile y la música salsera que involucra el resto de actividades. Sus partidarios, con el burgomaestre de turno a la cabeza, quieren organizar ahora un Festival Mundial de la Salsa en el sitio sagrado para la Fiesta de los Toros. Los bailarines y afectos a la salsa viendo la falta de un escenario propicio para este tipo de eventos, se les ocurrió que el sitio perfecto debería ser el Tauródromo y organizaron a mitad de semana una marcha masiva para pedir a las Directivas del Coso de Cañaveralejo les fuera concedido unas fechas para la realización de dicho evento. Parece que nuestro alcalde no cogió experiencia de las críticas recibidas a raíz de haber organizado en el Pascual Guerrero (sitio sagrado del fútbol) el Festival Petronio Álvarez. Quiere decir lo anterior de que cada cosa en su coso. La otra parte que nos concierne a todos los que amamos el tema de los Toros Bravos es los beneficios que podría reportar dicho préstamo a los amantes de la Cultura Salsera. Los directivos de Cañaveralejo, no han estado listos, dado el momento tan difícil que exige la supervivencia de nuestra Fiesta Brava. En un reportaje dado hace un par de meses, la ministra de Cultura, Mariana Garcés, dejó entrever que uno de sus objetivos en su programa de gobierno es desarrollar la Cultura de la Salsa en Cali. Debió ser el momento ideal para un acercamiento con el Ministerio de Cultura y tratar el tema de la Cultura Taurina como Patrimonio de los aficionados. No parece que las directivas de Cañaveralejo sean coherentes con la historia cultural de la Fiesta de los Toros ni con la declaración presentada por los aficionados franceses para que su Ministerio de la Cultura declarase el espectáculo de los Toros Patrimonio Cultural en el presente año. Hemos tenido el “papayaso” con el Festival de la Salsa para engranar con nuestros compañeros del resto de culturas, al cual pertenecemos por derecho propio y por la aprobada Ley 916/2004 siendo más solidarios y consecuentes con la realidad y sus necesidades. En un comunicado de la Fundación Plaza de Toros de Cañaveralejo, este viernes 16 de septiembre, su presidente se lava las manos y le increpa la culpa de la negativa a prestar el inmueble a la Directiva de la Sociedad S.A. Sea de quien sea la decisión, solo se nota en estas determinaciones la falta de estrategia, de visión y amor a la Fiesta de los Toros y denota abiertamente que continúa la pelea frontal que ha llevado a desertar en gran medida los aficionados de nuestra Feria Taurina de Cali. Al final como colofón podemos discernir que si nuestra clase dirigente no se ha preocupado por el desplazamiento forzado, teniendo que vivir los caleños raizales una nueva cultura de vida y de ciudad, es normal que menos se preocupen por la Fiesta de los Toros como expresión Cultural de los aficionados caleños, espectáculo que ha contribuido en sus mejores días a engrosar la cifra económica de la riqueza cultural colombiana según cifras del DANE y de la UNESCO (ver Editorial del diario EL TIEMPO) LA RIQUEZA CULTURAL, de este 17 de septiembre. Para finalizar, Cali necesita un escenario propio para eventos masivos, el sitio está, que ni mandado a hacer, en los parqueaderos de la Plaza de Toros en donde se integraría al resto de escenarios deportivos y culturales. Este hecho podría ser el detonante para la firma de la paz entre las partes en conflicto o sino ¿cuándo? |