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Crónica de la primera de feria 2035

Por Harvey Borrero (Especial para Astauros)

La plaza de Cañaveralejo está a reventar como en los tiempos antiguos de la conocida como fiesta brava. Muchos vistiendo viejos atuendos de la época de los grandes festejos taurinos. Una nostalgia que regresa. Luego de las batallas perdidas en defensa de las minorías como corresponde a una democracia formal. Pero más allá del éxito económico impresionante con los boletos más caros del año, para cualquiera de los espectáculos de la Arena Cañaveralejo, la ciencia es la gran protagonista de la tarde.

La tauromaquia tiene entre sus más fervientes aficionados a varios científicos muy conocidos y creativos con el arte del toro. Y es noticia que hoy se lidiará en esta plaza el primer toro clonado del original ejemplar “Índigo” indultado hace 10 años en éste mismo ruedo Caleño. Los experimentos fueron patrocinados por pudientes Taurófilos quienes sueñan con salvar la tradición con nueva tecnología. “Índigo Segundo” su nombre. 500 kilos de peso y cuernos de miedo.

Los toreros sortearán la oportunidad de torear al primer clon que salta al ruedo de la monumental de Cañaveralejo. Los medios de comunicación han regresado a las corridas de toros para llevar la primicia de la lidia del primer ejemplar hecho por el hombre. La plaza verá primero correr los 5 toros iniciales y luego se abrirá la “puerta de los sustos” para el astado artificial.

Los más importantes ganaderos del mundo taurino se encuentran en la plaza. Esperando con ansiedad lo que puede llegar a ser el futuro de su negocio ganadero. Los viejos ejemplares triunfadores o lo que quede de ellos en historia y en pedazos son ahora muy valiosos. Casi todos tienen la libreta de notas en la mano y una ilusión muy grande. Los tendidos llenos han hecho renacer la esperanza de muchos.

El otro gran invento es lo que los medios han titulado como el “Var Taurino”. Los toros de la corrida son escaneados por los más precisos y modernos equipos para hacer un detallado mapa de su interior. Todos los órganos de la caja torácica del astado son representados con exactitud milimétrica por estos maravillosos aparatos. Las autoridades de la corrida pueden ver claramente si la acción del torero, banderillero o picador está en la posición y si la gravedad de la herida causa los resultados requeridos. La prueba de fuego es el momento sagrado de la muerte.

Los astados vestirán un chaleco que cubrirá todo su torso. Los tercios de la pica y las banderillas se realizarán allí y el programa inteligente proyectará la puya dentro del cuerpo del toro y decidirá si cumple con el reglamento taurino. Las banderillas también serán juzgadas por el programa que hoy presentarán. La entrada a matar se hará con estoque especial que se encogerá al hacer contacto con el chaleco y el programa proyectará la estocada en el cuerpo del toro. La información digital confirmará si la herida es mortal y cumple con todos los requerimientos. Si lo hace el matador recibirá los trofeos y el animal será dopado levemente para sacarlo medio dormido del ruedo. Muchos de los que asistimos emocionados hoy por primera vez a un festejo taurino esperamos sacar nuestros pañuelos blancos para pedir las orejas. Y ver el triunfo de un diestro famoso. Por supuesto, como lo describían los cronistas de antes, la plaza está llena de mujeres hermosas, se bebe manzanilla en todas las botas y los nostálgicos escuchan con atención a la banda que interpreta viejos Pasodobles.